martes, 15 de junio de 2010
Campamentos con el Opus: ¡¡Para todos!!
Esta es una frase que podemos escuchar a cualquier niño, niña, joven universitario, estudiante de FP, bachillerato... a la pregunta de una amiga o amigo sobre su plan de vacaciones estivales "me voy de campamento con el Opus". Ante esta respuesta caben varias actitudes, la del avestruz que parece interesada pero en realidad termina escondiendo la cabeza bajo tierra o la del águila -por seguir con la metáfora ornitológica- que cada vez quiere volar más alto.
Me imagino que os atraerá más la imagen del águila que la del avestruz, aunque la rapidez del avestruz sin levantar el vuelo también resulta atractiva. De cualquier modo para hacer un planteamiento veraniego hemos de levantar el vuelo y soltar un poco amarras del entorno en el que nos estamos moviendo todo el año. En esto consisten las distintas actividades que al amparo de personas que pertenecen al Opus Dei (supernumerarias, numerarias, agregadas, sacerdotes) o que cooperan con las labores apostólicas de la Obra, se organizan cada verano.
Son muy variadas: sin salir de tu provincia o saltando a otros continentes; orientadas hacia la excelencia académica, la acción social, el voluntariado, la cultura, el deporte, la formación para el ocio sano... El hilo conductor, el eslogan, el título... ¡da igual! lo importante es para qué se organizan y qué se persigue con estas actividades en vacaciones.
No se organizan para librar a las madres durante 10 o 15 días de sus hijas, ni para provocar que el padre tenga que hacer horas extras en el trabajo para poder pagarlas, ni para que se relacionen en un ambiente social elitista y reservado, ni siquiera para que perfeccionen su inglés, alemán o chino -que ahora está tan de moda-, el objetivo de estas convivencias o actividades de verano es contribuir un poquito a que sean mejores personas, a que crezcan en virtudes humanas de convivencia, generosidad, laboriosidad, capacidad de disfrute, esfuerzo o alegría a la luz del humanismo cristiano y por tanto también pueden desarrollar otros dones como la piedad o el ejercicio de descubrir a Dios en lo que nos rodea, en la vida ordinaria que a cada uno nos toca vivir.
Os animo a que si alguna de las personas que lee este post es de las que "se va de campamento con el Opus" antes de subirse al autobús con destino a... se plantee si lo que busca es crecer, volver siendo mejor persona, es el único modo de que sea una experiencia única e irrepetible hasta la próxima convivencia, ¡claro!
Si eres una madre que sabe el bien que hace en sus hijos este tipo de actividades, anímalos para que vayan a buscar la excelencia como personas porque les da la gana, no porque se lo diga su madre.
Y si este planteamiento de verano te gusta, lo estás buscando y no sabes cómo apuntarte.... escribe un comentario e intentaré ayudarte poniéndote en contacto con alguna Asociación cerca de donde estés.
Me imagino que os atraerá más la imagen del águila que la del avestruz, aunque la rapidez del avestruz sin levantar el vuelo también resulta atractiva. De cualquier modo para hacer un planteamiento veraniego hemos de levantar el vuelo y soltar un poco amarras del entorno en el que nos estamos moviendo todo el año. En esto consisten las distintas actividades que al amparo de personas que pertenecen al Opus Dei (supernumerarias, numerarias, agregadas, sacerdotes) o que cooperan con las labores apostólicas de la Obra, se organizan cada verano.
Son muy variadas: sin salir de tu provincia o saltando a otros continentes; orientadas hacia la excelencia académica, la acción social, el voluntariado, la cultura, el deporte, la formación para el ocio sano... El hilo conductor, el eslogan, el título... ¡da igual! lo importante es para qué se organizan y qué se persigue con estas actividades en vacaciones.
No se organizan para librar a las madres durante 10 o 15 días de sus hijas, ni para provocar que el padre tenga que hacer horas extras en el trabajo para poder pagarlas, ni para que se relacionen en un ambiente social elitista y reservado, ni siquiera para que perfeccionen su inglés, alemán o chino -que ahora está tan de moda-, el objetivo de estas convivencias o actividades de verano es contribuir un poquito a que sean mejores personas, a que crezcan en virtudes humanas de convivencia, generosidad, laboriosidad, capacidad de disfrute, esfuerzo o alegría a la luz del humanismo cristiano y por tanto también pueden desarrollar otros dones como la piedad o el ejercicio de descubrir a Dios en lo que nos rodea, en la vida ordinaria que a cada uno nos toca vivir.
Os animo a que si alguna de las personas que lee este post es de las que "se va de campamento con el Opus" antes de subirse al autobús con destino a... se plantee si lo que busca es crecer, volver siendo mejor persona, es el único modo de que sea una experiencia única e irrepetible hasta la próxima convivencia, ¡claro!
Si eres una madre que sabe el bien que hace en sus hijos este tipo de actividades, anímalos para que vayan a buscar la excelencia como personas porque les da la gana, no porque se lo diga su madre.
Y si este planteamiento de verano te gusta, lo estás buscando y no sabes cómo apuntarte.... escribe un comentario e intentaré ayudarte poniéndote en contacto con alguna Asociación cerca de donde estés.
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- Con motivo del 80 Aniversario de las mujeres en el Opus Dei se intenta mostrar el amplio panorama de muchas personas que cumplen dos requisitos: ser mujer y pertenecer al Opus Dei
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