lunes, 21 de junio de 2010
26 de junio: Fiesta de San Josemaría
Cada 26 de junio, la Iglesia Universal celebra la fiesta de San Josemaría Escrivá, el santo de lo ordinario, del día a día, de "ordinary life". Para todas aquellas personas a las que les gustaría asistir a una Misa en honor de este Santo, los que estemos en Madrid, nos apetezca, podamos... habrá una Misa a las 12:00 en la Catedral de la Almudena. Si estás en otro sitio de España o prefieres otra hora... pincha aquí
Te animo a ver el siguiente vídeo en el D. Javier Echevarría, actual Prelado del Opus Dei, rememora aquel 26 de junio de 1975.
Te animo a ver el siguiente vídeo en el D. Javier Echevarría, actual Prelado del Opus Dei, rememora aquel 26 de junio de 1975.
martes, 15 de junio de 2010
Campamentos con el Opus: ¡¡Para todos!!
Esta es una frase que podemos escuchar a cualquier niño, niña, joven universitario, estudiante de FP, bachillerato... a la pregunta de una amiga o amigo sobre su plan de vacaciones estivales "me voy de campamento con el Opus". Ante esta respuesta caben varias actitudes, la del avestruz que parece interesada pero en realidad termina escondiendo la cabeza bajo tierra o la del águila -por seguir con la metáfora ornitológica- que cada vez quiere volar más alto.
Me imagino que os atraerá más la imagen del águila que la del avestruz, aunque la rapidez del avestruz sin levantar el vuelo también resulta atractiva. De cualquier modo para hacer un planteamiento veraniego hemos de levantar el vuelo y soltar un poco amarras del entorno en el que nos estamos moviendo todo el año. En esto consisten las distintas actividades que al amparo de personas que pertenecen al Opus Dei (supernumerarias, numerarias, agregadas, sacerdotes) o que cooperan con las labores apostólicas de la Obra, se organizan cada verano.
Son muy variadas: sin salir de tu provincia o saltando a otros continentes; orientadas hacia la excelencia académica, la acción social, el voluntariado, la cultura, el deporte, la formación para el ocio sano... El hilo conductor, el eslogan, el título... ¡da igual! lo importante es para qué se organizan y qué se persigue con estas actividades en vacaciones.
No se organizan para librar a las madres durante 10 o 15 días de sus hijas, ni para provocar que el padre tenga que hacer horas extras en el trabajo para poder pagarlas, ni para que se relacionen en un ambiente social elitista y reservado, ni siquiera para que perfeccionen su inglés, alemán o chino -que ahora está tan de moda-, el objetivo de estas convivencias o actividades de verano es contribuir un poquito a que sean mejores personas, a que crezcan en virtudes humanas de convivencia, generosidad, laboriosidad, capacidad de disfrute, esfuerzo o alegría a la luz del humanismo cristiano y por tanto también pueden desarrollar otros dones como la piedad o el ejercicio de descubrir a Dios en lo que nos rodea, en la vida ordinaria que a cada uno nos toca vivir.
Os animo a que si alguna de las personas que lee este post es de las que "se va de campamento con el Opus" antes de subirse al autobús con destino a... se plantee si lo que busca es crecer, volver siendo mejor persona, es el único modo de que sea una experiencia única e irrepetible hasta la próxima convivencia, ¡claro!
Si eres una madre que sabe el bien que hace en sus hijos este tipo de actividades, anímalos para que vayan a buscar la excelencia como personas porque les da la gana, no porque se lo diga su madre.
Y si este planteamiento de verano te gusta, lo estás buscando y no sabes cómo apuntarte.... escribe un comentario e intentaré ayudarte poniéndote en contacto con alguna Asociación cerca de donde estés.
Me imagino que os atraerá más la imagen del águila que la del avestruz, aunque la rapidez del avestruz sin levantar el vuelo también resulta atractiva. De cualquier modo para hacer un planteamiento veraniego hemos de levantar el vuelo y soltar un poco amarras del entorno en el que nos estamos moviendo todo el año. En esto consisten las distintas actividades que al amparo de personas que pertenecen al Opus Dei (supernumerarias, numerarias, agregadas, sacerdotes) o que cooperan con las labores apostólicas de la Obra, se organizan cada verano.
Son muy variadas: sin salir de tu provincia o saltando a otros continentes; orientadas hacia la excelencia académica, la acción social, el voluntariado, la cultura, el deporte, la formación para el ocio sano... El hilo conductor, el eslogan, el título... ¡da igual! lo importante es para qué se organizan y qué se persigue con estas actividades en vacaciones.
No se organizan para librar a las madres durante 10 o 15 días de sus hijas, ni para provocar que el padre tenga que hacer horas extras en el trabajo para poder pagarlas, ni para que se relacionen en un ambiente social elitista y reservado, ni siquiera para que perfeccionen su inglés, alemán o chino -que ahora está tan de moda-, el objetivo de estas convivencias o actividades de verano es contribuir un poquito a que sean mejores personas, a que crezcan en virtudes humanas de convivencia, generosidad, laboriosidad, capacidad de disfrute, esfuerzo o alegría a la luz del humanismo cristiano y por tanto también pueden desarrollar otros dones como la piedad o el ejercicio de descubrir a Dios en lo que nos rodea, en la vida ordinaria que a cada uno nos toca vivir.
Os animo a que si alguna de las personas que lee este post es de las que "se va de campamento con el Opus" antes de subirse al autobús con destino a... se plantee si lo que busca es crecer, volver siendo mejor persona, es el único modo de que sea una experiencia única e irrepetible hasta la próxima convivencia, ¡claro!
Si eres una madre que sabe el bien que hace en sus hijos este tipo de actividades, anímalos para que vayan a buscar la excelencia como personas porque les da la gana, no porque se lo diga su madre.
Y si este planteamiento de verano te gusta, lo estás buscando y no sabes cómo apuntarte.... escribe un comentario e intentaré ayudarte poniéndote en contacto con alguna Asociación cerca de donde estés.
miércoles, 2 de junio de 2010
Entender la vocación de los hijos
El arte de educar es algo difícil, y a la vez es el mayor negocio que tienen los padres entre manos, es un equilibrio entre lo permitido y lo no permitido, entre el consentir y el exigir, entre el ejemplo y la relajación… En este contexto si la familia es cristiana y la vida de fe es uno de los valores que tienen como prioritarios, también es lógico que estos padres se ocupen y preocupen por vivir y enseñar a vivir a sus hijos el Primer Mandamiento de la Ley de Dios: AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS. Es en este ámbito y no en otro dónde se puede llegar a comprender la vocación de los hijos a la edad que sea.
Comprender no significa que no cueste entender, por varias razones:
- la primera porque el recibir una llamada específica y responder afirmativamente es algo personalísimo, que sólo el alma convocada conoce o intuye.
- la segunda, porque lo que podemos ver desde fuera está empañado de nuestra humanidad (o dicho de otro modo, nuestra visión es limitada, no es plena) y por tanto resulta, cuanto menos chocante, que una niña de 15 años pueda decirle a su madre que cree tener vocación a… cuando es su madre la que le recoge las Converse rosas todos los días de debajo de la cama. Este es el momento en el que la madre se pregunta “¿Cómo es posible que mi hija pueda tener un sentido del compromiso tal, que le de su vida por entero a Dios, si no sabe ni freír un huevo?”
Justo en el momento del huevo frito es cuándo hemos de meter el 3D en nuestra visión humana, porque estamos tratando una cuestión sobrenatural, un juego divino con instrumentos humanos. Os dejo con unas palabras de San Josemaría que creo pueden ayudar:
Comprender no significa que no cueste entender, por varias razones:
- la primera porque el recibir una llamada específica y responder afirmativamente es algo personalísimo, que sólo el alma convocada conoce o intuye.
- la segunda, porque lo que podemos ver desde fuera está empañado de nuestra humanidad (o dicho de otro modo, nuestra visión es limitada, no es plena) y por tanto resulta, cuanto menos chocante, que una niña de 15 años pueda decirle a su madre que cree tener vocación a… cuando es su madre la que le recoge las Converse rosas todos los días de debajo de la cama. Este es el momento en el que la madre se pregunta “¿Cómo es posible que mi hija pueda tener un sentido del compromiso tal, que le de su vida por entero a Dios, si no sabe ni freír un huevo?”
Justo en el momento del huevo frito es cuándo hemos de meter el 3D en nuestra visión humana, porque estamos tratando una cuestión sobrenatural, un juego divino con instrumentos humanos. Os dejo con unas palabras de San Josemaría que creo pueden ayudar:
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- Con motivo del 80 Aniversario de las mujeres en el Opus Dei se intenta mostrar el amplio panorama de muchas personas que cumplen dos requisitos: ser mujer y pertenecer al Opus Dei